Ganado vacuno, ganado hereford, vacas, campo , Durazno, nd 20070531, foto Ariel Colmegna, Archivo El Pais

GANADERÍA: LA BRECHA CAMBIARIA AFECTA LOS COSTOS Y LAS POSIBILIDADES DE RECOMPONER RODEOS

El productor ganadero debe apostar a la exportación ante un mercado doméstico deprimido por efecto de la pandemia y el arrastre de una situación económica débil para apuntalar el consumo interno. El inversor pecuario no desconoce que la realidad del mercado local está signada por la desventaja que plantea un mercado cambiario con fuertes subas del dólar paralelo, y las posibilidades futuras de obtener ganancias con la reposición de los rodeos. El ajuste en los costos e insumos resulta constante se incluso plantea dificultades para ganar nuevos mercados externos por la perdida de competitividad debido a la movilidad del tipo de cambio libre.

Estas consideraciones son planteadas en el último informe del Mercado Ganadero de Rosario, más conocido por sus siglas Rosgan, y que acompaña la firma de la analista del mercado cárnico, María Julia Aiassa, quien explicó que «Tras la pandemia, ganar participación en los mercados externos sera muy difícil si argentina no lograr mantener un tipo de cambio competitivo»

“Más aún –dijo Aiassa– de cara al elevado nivel de oferta que el resto de los países productores estará ávido de colocar. Sin embargo, mientras existan estos desacoples cambiarios entre cotizaciones libres y oficiales, el esfuerzo que está haciendo el consumidor local soportando altas tasas de inflación, terminarán derramándose entre los distintos eslabones de la cadena productiva sin llegar a plasmarse en una mayor rentabilidad para el sector”.

Se explica así el interés del sector cárnico local por abrir nuevos mercados y colocar su producción de carne, el cual está centrado en lo inmediato por una fuerte participación del consumo interno cuyo poder adquisitivo, en general, muestra retrasos respecto a la inflación, al tiempo que posiblemente la velocidad de ajuste de los precios de la carne termine siendo más lenta que la de los insumos que requiere su producción.

Allí, a instancias de toda decisión empresaria, la movilidad que reportan continuamente los costos de la cadena cárnica amerita realizar ajustes por parte de los privados en función de las expectativas futuras de devaluación del peso y el techo en los precios internos que le impone a los frigoríficos un mercado doméstico deprimido frente al poder de compra de la población. En definitiva, esto podría conllevar a una pérdida de un modo directo del valor de compra del productor pecuario.

Al evaluar la tónica que reporta el mercado cambiario local y su efecto sobre los commodities agrícolas y también la carne vacuna de exportación, el informe del Rosgan consignó que claramente una devaluación de la moneda mejora la competitividad de nuestros productos en el exterior.

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