HABRÁ NUEVO JUICIO POR EL FATÍDICO INCENDIO DONDE ESTUVIERON INVOLUCRADOS DOS POLICÍAS.

La justicia sigue siendo lenta e injusta para muchos casos, éste es uno de ellos. El delito cometido por policías en una vivienda de barrio Belgrano en el año 2014, quedó en la nada.

Después de esperar 4 años para que se realice el juicio hoy, 6 años después fue anulado por parte del Tribunal Superior de Justicia.

En el incendio que provocaron los delincuentes uniformados, murieron una madre y su hijo. José Ezequiel Vidaurre y Cristian Gabriel Ahumada habían llegado al juicio en 2018 acusados de doble homicidio calificado por las muertes de Mirta Noemí Selva (53) y Alejandro Villalón (20). Tras el desarrollo del debate los tres jueces técnicos y un jurado popular coincidieron en la absolución de ambos.

Después de esta vergonzosa decisión se presentó un recurso de casación por la Fiscalía y la querella que llegó al máximo tribunal de justicia de la provincia, que ahora ordenó que se lleve a cabo otro juicio. Probablemente sea un acto que se desarrolle en Cordoba Capital entre otras cosas, debido a la incompetencia de la Cámara del Crimen de Río Tercero.

A pesar de todo, al TSJ no le faltan pruebas ni detalles para sancionar a los culpables, pero para la fiscal Andrea Heredia Hidalgo, no fueron valoradas durante el debate.

Los policías delincuentes fueron detenidos dos años después del delito y en 2018 finalmente se inició el juicio en el que intervinieron los jueces José Argüello, Guarania Barbero y Marcelo Ramognino, junto a un jurado popular.

En los alegatos, el fiscal de Cámara Gustavo Martin había pedido un cambio de calificación y solicitó que se los condenara por incendio agravado por el resultado (las muertes). Solicitó 10 años de prisión para Vidaurre y 11 años para Ahumada. Este delito prevé una pena de ocho a 20 años de prisión. El funcionario judicial había entendido que existían “suficientes pruebas sobre la existencia y participación de los imputados, que tuvieron intenciones de incendiar, pero no de matar”.

Después de ser absueltos y salir de la cárcel de Bouwer donde estuvieron detenidos dos años, Vidaurre y Ahumada no se reincorporaron a la fuerza policial, parte de una condena que debieron recibir, quizás la mínima
El letrado Carlos Pajtman, indicó: «Ayer nos fue informada la decisión del TSJ, tengo que reunirme con mi cliente y ver qué pasos seguiremos. Es todo lo que puedo decir hasta ahora».

Al margen de esta novedad judicial que lo involucra, Vidaurre enfrentará desde el próximo 25 de marzo un nuevo proceso: está imputado por la muerte del joven ciclista Aukha Bustos. ¿Cuánto más pueden seguir los asesinos sueltos? ¿A costa de cuantas víctimas? Vergonzoso el sistema judicial de la ciudad. ¿Hasta donde los ciudadanos debemos cuidarnos de los delincuentes que no son juzgados?

Cabe recordar que en la madrugada del 3 de noviembre de 2014, alguien arrojó una bomba molotov contra la casa prefabricada de la familia Villalón. A causa del incendio, que se propagó rápidamente, fallecieron Mirta Selva y su hijo Alejandro Villalón. Y resultaron con serias quemaduras dos hijos más de Selva, Nahuel y Lucía, que en aquel momento tenían 21 y 12 años. Tiempo después, la investigación de la fiscal Heredia Hidalgo terminó con las imputaciones de los policías, acusados por el presunto delito de homicidio doblemente calificado y tentativa de homicidio. Los uniformados fueron detenidos en diciembre de 2016 y permanecieron presos hasta el juicio en el que se los absolvió. Tanto antes como durante el juicio, los familiares de las víctimas reclamaron de manera pública para que el caso se esclarezca.

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